Durante el último semestre, muchas plantas industriales colombianas han tenido que enfrentar dos retos importantes:

  • La falta de autosuficiencia y el aumento en la importación de gas
  • El alza constante en el precio del gas natural

Ambos factores ponen en riesgo algo que ninguna operación puede permitirse: detener la producción. De hecho, solo en febrero de 2025, ciudades como Bogotá, Medellín, Bucaramanga y Villavicencio registraron alzas tarifarias del gas de hasta un 36 %, según datos de Vanti.

Y si miramos el panorama de mediano a- largo plazo, el impacto es más evidente:

Ante este escenario, muchas empresas en sectores como el alimentario, avícola, cementero y cerámico están migrando a una solución energética más estable, eficiente y segura: el GLP (gas licuado de petróleo), para garantizar estabilidad energética, control de costos y continuidad productiva.

En Unigas Colombia hemos guiado a múltiples industrias en este tipo de procesos, y por eso, hoy queremos mostrarte paso a paso cómo lograr una transición sin pausas ni complicaciones.

5 pasos técnicos para adaptar tu operación al GLP sin complicaciones

Paso 1: Evalúa tus consumos actuales

Antes de empezar tu transición hacia el GLP, asegúrate de tener una visión clara del consumo actual de gas natural de tu operación. 

¿Qué debes hacer?

  • Reúne los datos de consumo de los últimos 12 meses. Hay que registrar los flujos (m³/h) y perfiles horarios de cada equipo (calderas, hornos, secadores, etc.), distinguiendo cargas de punta y promedios. Con esto se calcula el poder calorífico total demandado (en BTU o MJ) y se determina la capacidad de GLP necesaria.
  • Si tienes sistema SCADA (Supervisory Control and Data Acquisition), mejor. Si no, trabaja con lo que tengas (lecturas manuales, facturas, etc.).
  • Ten en cuenta tus equipos clave: ¿Dónde se consume más gas? ¿Qué máquinas no pueden parar bajo ninguna circunstancia?
  • Identifica tus picos: ¿Cuándo sube el consumo? ¿En qué turnos o épocas del año?
  • Hazlo equipo por equipo. Esto te va a dar una imagen clara de cuánto gas realmente necesitas, y sobre todo, qué tan crítica es cada área si decides hacer el cambio.
  • Luego, traduce esa cifra a GLP. Ten presente que un pie cúbico de GLP (propano) aporta aproximadamente 2. 516 BTU, comparado con los 1.030 BTU por pie cúbico del gas natural, lo que significa que necesitas menos volumen de GLP, aunque operando a una presión más elevada.

Para facilitarte este diagnóstico, utiliza nuestra plantilla descargable de auditoría energética y evaluación de riesgos. Úsala como punto de partida.

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Paso 2: Diseñar un sistema de GLP a la medida de tu operación (ahora nosotros nos encargamos)

Con la información energética de tu planta ya evaluada, el siguiente paso es estructurar un sistema de GLP que se adapte exactamente a tus necesidades operativas. Este no es un montaje estándar ni genérico: cada planta industrial requiere una solución técnica personalizada que garantice seguridad, eficiencia y continuidad.

Desde Unigas, nos encargamos de diseñar esta solución a tu medida, considerando todos los componentes clave:

  • Tanques o cilindros: Seleccionamos la capacidad de almacenamiento según tu volumen de consumo. Por ejemplo, si tu planta requiere 1.000 kg de GLP al día, podrías necesitar tanques estacionarios de 5 toneladas con una recarga semanal. Para consumos mayores, se instalan sistemas de almacenamiento de gran capacidad (fijos, aéreos o enterrados).

  • Vaporizador (si aplica): En zonas de clima frío o en plantas que usan butano, es fundamental instalar un vaporizador que asegure la entrega del gas en fase vapor, sin afectar la operación.

  • Redes de distribución, tuberías y reguladores: Adaptamos el sistema para operar con las presiones específicas del GLP. Esto incluye reguladores calibrados, tuberías robustas y válvulas de corte de emergencia, siempre cumpliendo con normativas técnicas.

  • Sistemas de seguridad: Integramos detectores de fugas, válvulas de alivio, ventilación natural o forzada, señalización y todos los elementos exigidos por la normativa RETIE. Todo con respaldo técnico y certificados válidos.

Además, si tu planta busca evitar modificaciones en los quemadores, se puede instalar un mezclador aire-GLP para generar un «gas sintético» cuyas características imitan el gas natural, y permite conservar los equipos existentes sin grandes cambios.

Pero lo más importante: no lo hagas solo. ¡En Unigas te ayudamos a diseñar el sistema ideal! Contáctanos y te acompañamos en cada decisión técnica.

Paso 3: Ajusta los controles de combustión

La transición de gas natural a gas licuado no se limita a cambiar una válvula. El GLP como fuente de energía no renovable tiene otra composición, otro poder calorífico, y eso implica hacer ajustes finos en tus equipos.

Este es un proceso que lideramos desde Unigas, con técnicos certificados y procedimientos validados, para que tu operación mantenga el rendimiento —o incluso lo mejore— con el nuevo energético.

Aquí te mostramos lo que se revisa en esta etapa:

  • Boquillas calibradas: Dado que el GLP tiene mayor poder calorífico, requiere menos volumen de gas. Esto implica instalar boquillas con un diámetro menor para asegurar una combustión precisa y controlada.

  • Ajuste del aire de combustión: Se regula el paso de aire para lograr una mezcla óptima. Buscamos una llama azul, estable, sin ruidos ni residuos. Un ajuste inadecuado puede generar llamas inestables, exceso de CO2 o pérdida de eficiencia térmica.

  • Presión en línea: Verificamos que los reguladores estén configurados a niveles compatibles con el GLP, que suelen ubicarse entre 10 y 14 pulgadas de columna de agua, dependiendo del sistema.

  • Sistemas de seguridad: Revisamos que sensores de llama, válvulas automáticas, alarmas y bloqueos estén calibrados para operar específicamente con GLP. La confiabilidad de estos elementos es clave para la seguridad de tu planta.

  • Integración con tu sistema de monitoreo: Nos encargamos de conectar las nuevas señales y parámetros a tu sistema SCADA o plataforma de supervisión, garantizando que todo el sistema funcione en conjunto.

Antes de entrar en operación con GLP, se realiza una prueba de fugas con aire o nitrógeno, una etapa crítica para garantizar que no haya escapes ni puntos débiles en la instalación.

Contamos con una checklist para ajustes de controles y calibraciones para validar que todos los componentes estén correctamente ajustados y listos para operar. Si te suena complejo, tranquilo. Nuestros técnicos certificados te pueden ayudar con todo el proceso de ajuste y pruebas.

Paso 4: Realizar pruebas en frío (sin poner en riesgo tu producción)

Antes de iniciar operaciones con GLP, es fundamental realizar una prueba técnica conocida como “prueba en frío”, donde se evalúa el sistema sin carga de producción y se detectan posibles fallas con tiempo:

  1. Presurizar el sistema: Se abre el suministro de GLP hasta alcanzar la presión de trabajo, sin prender máquinas.

  2. Buscar fugas: Con una solución jabonosa o detectores, se inspeccionan las uniones, válvulas y tuberías.

  3. Simular la operación: Se encienden los equipos en modo prueba. Observaremos la estabilidad de la llama, las lecturas de presión y caudal.

  4. Registrar todo: Usa nuestra plantilla de reporte de pruebas para dejar constancia de cómo respondió el sistema. Puedes reutilizarla y actualizarla cada vez que realices ajustes, pruebas de mantenimiento o inspecciones programadas. 

Este proceso no solo evita riesgos, sino que te da la tranquilidad de que todo está listo para funcionar con GLP sin problemas.

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Paso 5: Coordina una puesta en marcha

Ahora sí, el momento clave: el cambio de combustible en operación real.

  • Elige el momento adecuado: Busca una ventana de tiempo en la que puedas parar tu planta 2 o 3 horas sin afectar la producción general para acompañarte en el proceso de puesta en marcha.

  • Define los roles del equipo:
    1. Un líder de proyecto (quien coordina todo)
    2. Un técnico de GLP de Unigas
    3. Un supervisor de planta
    4. Un responsable de seguridad

  • Sigue un protocolo con nuestros expertos:

    1. Cerraremos el paso de gas natural
    2. Purgaremos las líneas
    3. Abriremos el paso del GLP
    4. Encenderemos los equipos de forma progresiva

  • Supervisa las primeras 72 horas:
    Revisa la presión, temperatura, consumo, llama y emisiones.

Y por supuesto, ten un plan de contingencia listo. Aunque todo salga bien, tener una guía para actuar en caso de cualquier anomalía te dará tranquilidad.

En Unigas no solo te suministramos el GLP. Estamos contigo en esta etapa crítica con personal capacitado y soporte técnico.

Ya sea que tu empresa pertenezca al sector industrial, agroindustrial, comercial, avícola o de montacargas, tenemos la solución ideal para ti. ¡Confía en nosotros para impulsar tu negocio con energía segura y eficiente!

Conclusión: Migrar a gas licuado (GLP) es más fácil cuando sabes con quién hacerlo

Al hacer la transición a GLP:

  • Ganas estabilidad energética

  • Evitas paradas imprevistas

  • Reduces el impacto de tarifas variables

  • Aseguras una operación más segura y eficiente

Pero más allá de la tecnología, necesitas un aliado que conozca de verdad cómo hacer la transición efectivamente. ¿Quieres adaptar tu planta al GLP y no sabes por dónde empezar? Escríbenos. ¡Te ayudamos a hacerlo de forma segura, eficiente y sin parar tu planta!

[H2] Fuentes

Córdoba, V. (s.f.). El precio del gas en Colombia aumentó más del 70% en los últimos 6 años. Periódico UNAL. Edu.Co. Recuperado 20 de junio de 2025, de https://periodico.unal.edu.co/articulos/el-precio-del-gas-en-colombia-aumento-mas-del-70-en-los-ultimos-6-anos

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